Un equipo de ingenieros norteamericanos ha diseñado un circuito eléctrico que, pegado a la piel con un adhesivo transparente como un tatuaje temporal, es capaz de medir el ritmo cardíaco y otras constantes vitales. Por ejemplo, los pacientes con trastornos musculares o neurológicos, como la ELA, podrían utilizarlos para comunicarse o interactuar con ordenadores.
Nunca os he conocido
-
Hace unas semanas, el Papa animaba a los fieles "a profundizar en su
relación con Dios, por medio de la contemplación y la oración". Me recordó
a mi pen...
Hace 3 semanas










0 comentarios:
Publicar un comentario