Un equipo de ingenieros norteamericanos ha diseñado un circuito eléctrico que, pegado a la piel con un adhesivo transparente como un tatuaje temporal, es capaz de medir el ritmo cardíaco y otras constantes vitales. Por ejemplo, los pacientes con trastornos musculares o neurológicos, como la ELA, podrían utilizarlos para comunicarse o interactuar con ordenadores.
Quiero repetir
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Ya lo puedo compartir: hemos sido invitados a una audiencia privada del
Papa León XIV con enfermos. No es que no pudiera contarlo, es que no quería
hace...
Hace 3 semanas










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