Un equipo de ingenieros norteamericanos ha diseñado un circuito eléctrico que, pegado a la piel con un adhesivo transparente como un tatuaje temporal, es capaz de medir el ritmo cardíaco y otras constantes vitales. Por ejemplo, los pacientes con trastornos musculares o neurológicos, como la ELA, podrían utilizarlos para comunicarse o interactuar con ordenadores.
Lo imposible se hace realidad
-
Hace unos cuantos días, durante mi duermevela matinal habitual, me
preguntaba dónde estaría Dios, y me parecía que no podía estar en un lugar
determinad...
Hace 3 semanas










0 comentarios:
Publicar un comentario